Bar
Bajo el humo oscuro, en un segundo piso
Donde la bulla es más fuerte que un grito
Los cuerpos se abren paso tocando mi hombro
Los amigos me ofrecen algo en sus vasos
Una chica se sienta resignada y, seria, examina el salón
La mesera va a la ventana,
se apoya de espaldas al alféizar y contempla las almas
Ella no quiere estar aquí, yo tampoco.
Escrito por: Alvaro Acero
