Thriller: El videoclip que cambió la historia de la música
Convirtió al videoclip en arte y transformó para siempre la forma de contar música en pantalla.
Cuando el 2 de diciembre de 1983 Thriller se estrenó en MTV, nadie imaginó que un videoclip de catorce minutos pudiera cambiar para siempre la relación entre música, cine y cultura popular. Lo que Michael Jackson presentó al mundo no fue solo un video promocional, sino un cortometraje con narrativa, estética cinematográfica y ambición artística. Cuarenta años después, su impacto sigue intacto: Thriller no solo marcó una época, sino que creó un estándar que aún hoy ningún artista ha logrado igualar del todo.
Dirigido por John Landis, el videoclip tomó prestados códigos del cine de terror clásico: hombres lobo, zombis, maquillaje detallado y un tono teatral propio de Hollywood. Jackson apostó por un proyecto que las discográficas dudaban en financiar, pero que terminaría convirtiéndose en la obra visual más influyente de la historia de la música. Su coreografía, elaborada por él mismo junto al legendario Michael Peters, es todavía una referencia global cada Halloween, en escuelas, eventos masivos y producciones audiovisuales.
Pero el verdadero aporte de Thriller no está solo en su forma, sino en su trascendencia cultural. El video demostró que la música podía contarse a través de historias, que un videoclip podía ser arte y que la industria necesitaba ir más allá del formato convencional. Gracias a su estreno, el álbum Thriller regresó a los primeros puestos de ventas, MTV rompió barreras raciales en su programación y artistas de distintas generaciones entendieron que la imagen podía potenciar el sonido.
A más de cuatro décadas, Thriller no envejece: se transforma. Su narrativa sigue siendo estudiada, su estética continúa influyendo en videos actuales y su impacto permanece como un recordatorio de una época en la que la música buscaba sorprender, arriesgar y proponer. En tiempos donde los lanzamientos duran lo que un scroll en redes sociales, Thriller conserva algo que pocos proyectos logran: permanencia. Fue, es y seguirá siendo una pieza fundamental para entender cómo se construye la cultura pop.
