Contigo, Perú
El 15 de noviembre de 2017, marcó el fin de una espera que parecía interminable. Después de 36 años, el Perú estaba a solo unos minutos de volver a un Mundial. En cada rincón del país, miles de familias permanecían inmóviles frente al televisor, el corazón latía con fuerza y la ansiedad parecía consumir cada segundo. El marcador favorecía a la selección, pero aún no había espacio para celebrar.
Entonces llegó el minuto 64. Christian Ramos aprovechó un rebote y envió el balón al fondo de la red. El 2-0 no fue solo un gol: fue el instante en que un país entero comenzó a creer que el sueño era real. Cuando el árbitro dio el pitazo final, el Perú estalló en un solo grito. Habíamos vuelto a un Mundial. Desconocidos se abrazaban como si se conocieran de toda la vida; las lágrimas corrían sin vergüenza y, por un momento, no importaron las diferencias. Solo existía una bandera, un mismo canto y once jugadores que habían logrado unir a millones de peruanos bajo una misma ilusión.
En el 2018, a pesar de estar a 13,025 kilómetros entre Rusia y Perú, los que pudieron alzaron la voz por todos, los que no, apoyaban de lejos pegados a una pantalla, nos dominaron la mejor hinchada del Mundial, teniendo como distintivo el nuevo himno nacional: Contigo Perú, la música representaba la voz de millones y la unión bajo una misma visión.
Hoy, 2026 a las puertas de las Fiestas Patrias, esa misma canción vuelve a sonar. Han pasado varios años desde aquella celebración, pero basta escuchar los primeros acordes de Contigo Perú para recordar que hubo un tiempo donde fuimos uno solo. Tal vez nunca fue el fútbol el verdadero protagonista de esta historia. Tal vez fue la capacidad de un país entero para encontrarse en un mismo abrazo, en una misma voz y en una misma bandera.
Ser peruano no debería sentirse solo los 28 de julio, ni depender de una clasificación, un gol o una victoria. El orgullo de pertenecer a esta tierra está en la diversidad que nos define, en las historias que compartimos y en la esperanza de seguir construyendo un país mejor. Aquel 2017 el mayor legado que un equipo nos regaló fué: caminar juntos y cantar más fuerte que las diferencias. Y mientras Contigo Perú siga emocionándonos como aquella primera vez, habrá motivos para creer que ese sentimiento nunca dejó de existir.
Escrito por: Minelly Reyes
