EspecialesVallejianos en acción

La ausencia de su presencia

Como su lágrima que cayó por su mejilla,

como la hoja que se desprendía de su rama.

Así paso los días, junto a la ausencia

embriagándose despacio en mi cama.

 

​Es de día,

como es de noche.

​El vacío caló en mis huesos,

como el agua que fluyó por su arroyo.

 

Así como en dos pisadas, par en par se miraba y tras el eco, un eterno desahogo.

​Así sucedía,

así desaparecía.

​Poco a poco, lastimándose.

Poco a poco, castigándose.

 

Escrito por: Ciara Saavedra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *